Buenas Prácticas

Empecemos - Programa de prevención indicada para niños con problemas de conducta de inicio temprano, sus familias y profesores.

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País de origen: España

Última versión: 26/02/2020

Grupo Edad

6 - 10 años

Grupo Objetivo

Infancia

Ámbito

Educativo

Empecemos es un programa multicomponente, que se dirige al propio niño, a sus padres y a sus profesores con el objetivo de reducir el desarrollo de problemas de conducta. Aborda la relación de influencia y reciprocidad entre los problemas familiares, el rechazo del grupo de iguales, la inadaptación en la escuela y las limitaciones en las habilidades de autocontrol y procesamiento emocional. Todos estos factores suelen generar un efecto de bola de nieve, por lo que se van reduciendo cada vez más las oportunidades para un desarrollo saludable. Sin una intervención adecuada, los trastornos de conducta devienen crónicos y se va consolidando un estilo de vida inadaptado, lo que resulta en un uso problemático de sustancias, así como en trastornos antisociales, impulsivos y emocionales.

Empecemos se ha implementado en Galicia (norte de España) y está listo para implementarse en otros lugares.

Factores de riesgo
  • Familiares: Conflicto familiar
  • Familiares: Problemas de gestión familiar
  • Individuales: Actitud favorable hacia el comportamiento antisocial
  • Individuales: Búsqueda de sensaciones
  • Individuales: Iniciación temprana de conductas antisociales
Factores de protección
  • Familia: Apego y apoyo a los padres
  • Familia: Oportunidades o recompensas por la involucración prosocial con los padres
  • Familia: Gestión familiar positiva
  • Individuales y grupo de iguales: Habilidades de interacción social
  • Individuales y grupo de iguales: Comportamiento prosocial
  • Individuales y grupo de iguales: Habilidades de afrontamiento
  • Escolar: Recompensas e incentivos en la escuela
  • Escolar: Oportunidades para la participación prosocial en la educación
Resultados esperados
  • Bienestar emocional: Regulación emocional, afrontamiento, resiliencia
  • Bienestar emocional: Otros resultados sobre salud mental
  • Relaciones positivas: Buenas relaciones con los padres
  • Relaciones positivas: Buenas relaciones con el grupo de iguales
Descripción del programa

Este programa multicomponente se basa en los principios del aprendizaje social y está inspirado en programas validados empíricamente, como son el Coping Power y el Incredible Years. El uso de material audiovisual facilita el modelado y la transmisión de contenidos como un medio más directo y flexible que la instrucción didáctica, los esquemas escritos o la mera discusión. Los objetivos de Empecemos son cambiar las prácticas educativas de los padres, fomentando un seguimiento eficaz del comportamiento, las prácticas educativas positivas y una estructuración adecuada del contexto. También tiene como objetivo mejorar la cantidad y la calidad de las interacciones positivas entre padres e hijos invirtiendo el ciclo de coacción, mediante la promoción de actividades compartidas y del tiempo que pasan juntos. Se entrena a los padres para mejorar los comportamientos positivos mediante el uso de elogios e incentivos. Esto proporciona a los padres recursos para hacer frente a los problemas de conducta, mediante el establecimiento de límites adecuados a la edad y el desarrollo del niño, además de la imposición de sanciones leves y no violentas por mala conducta. Más allá de esto, el programa se esfuerza por fortalecer los lazos entre familia y escuela, promoviendo la participación en las actividades escolares y fomentando entrevistas constructivas con los docentes. Empecemos consta de 19 sesiones aplicadas en el contexto escolar, que capacitan a los niños en habilidades de reconocimiento y regulación emocional. Empecemos incorpora, como uno de sus tres componentes, un módulo de intervención directa con los niños (habilidades emocionales, cognitivas y sociales necesarias para mostrar un estilo de comportamiento socialmente competente). Aunque Empecemos se concibió como un programa de intervención conjunta y coordinada para familias, profesores y niños, su implementación mostró que la implicación intensiva y simultánea de estos tres agentes no siempre es posible. La sobrecarga laboral, las dificultades para combinar horarios por responsabilidades familiares, las situaciones de estrés personal o el escepticismo sobre la efectividad de las intervenciones dificultan a menudo la participación en intervenciones dirigidas a familias y docentes.

Contacto

Persona de contacto: Estrella Romero

Organización: Facultad de Psicología, Santiago de Compostela

Email: estrella.romero@usc.es

Resumen de los resultados

Última versión: 05/02/2021

En el estudio de Romero et al. (2017), se identificó a niños con problemas significativos de conducta tanto en el hogar con su familia como en la escuela mediante un proceso de detección temprana (screening), y se implementó el programa en ocho escuelas. Incluyó un seguimiento a largo plazo de 56 niños durante siete años. El análisis multivariado mostró diferencias significativas en las actitudes (mayor en el grupo control) y en la intención de consumir tabaco o alcohol (también mayor en el grupo control). Cuando se analizó la proporción de adolescentes que "probablemente sí" consumen tabaco, el 11% del grupo de intervención estaba dispuesto a consumirlo, en comparación con el 42% del grupo de control (chi-cuadrado: 7.59, 1 gl, p < .001). En cuanto a los adolescentes que “probablemente sí” consumirán alcohol, el 11% del grupo de intervención eligió esta respuesta, en comparación con el 35% del grupo de control (chi-cuadrado: 6.23, 1 gl, p < .01). No se encontraron diferencias en la edad de inicio. Hubo diferencias significativas en la frecuencia del consumo real de tabaco, pero no las hubo en relación con la conducta agresiva, a pesar de que uno de los contenidos más destacados del componente dirigido a los niños es enfrentar la ira. Tampoco se encontraron diferencias significativas en las habilidades de control emocional o en la empatía, lo que parece sugerir que los efectos específicos sobre las emociones interpersonales se atenúan con el tiempo y, por tanto, que estos componentes requieren refuerzos durante la intervención. No se encontraron efectos significativos en el consumo de cannabis; probablemente debido a su aparición más tardía que el consumo de tabaco y alcohol.

El estudio de Romero et al. (2019) evaluó la eficacia de Empecemos en 128 niños con problemas de conducta (67 en la condición de intervención –GI– y 59 controles –GC–) en 18 escuelas públicas en áreas urbanas y semiurbanas. La asignación a nivel escolar a los grupos GI y GC fue aleatoria: 9 escuelas a cada uno. Los tutores de los niños los asignaron a niveles entre tercero y quinto de educación primaria mediante un breve instrumento de detección temprana (10 ítems). Los criterios de inclusión fue obtener una puntuación T más alta de 70 en la dimensión “Externalización” de este instrumento. Los datos sugieren que Empecemos mejora las habilidades emocionales, cognitivas y sociales y reduce los problemas de conducta, especialmente los problemas de conducta informados por los profesores. El estudio no evaluó los resultados relacionados con el uso de sustancias, pero mostró efectos significativos al comparar la evolución del grupo de intervención versus el grupo control en otros resultados conductuales importantes.

El reducido tamaño muestral (habitual en este tipo de estudios con niños de alto riesgo) debilita la solidez estadística de ambos análisis realizados. Un tema clave para la calificación  es que todos los estudios se centran en diferentes componentes y grupos destinatarios. Solo un estudio es un RCT con menos de 12 meses de seguimiento (post-test después de 1 mes) que examinó solo los resultados de los niños, además el GI tenía una edad significativamente mayor en comparación con el GC (Romero et al., 2019).

Países evaluados

España