Evidencia

Intervenciones preventivas en ámbito laboral enfocadas a la reducción del consumo de tabaco


Área: Prevención y reducción de riesgos
Ámbito: Universal Selectiva
Entorno: Laboral
Nivel de evidencia: Alta evidencia
Nivel de eficacia: MEDIA
Campo de actuación: Tabaco
Destinatario Población adulta
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Fecha de consulta: 14/06/2024
Descripción de la estrategia

A pesar de La Ley 28/2005 de 26 de Diciembre de Medidas Sanitarias contra el tabaquismo, que en su artículo 7, establece la prohibición general de fumar en los centros de trabajo públicos y privados, los patrones y prevalencias de consumo de tabaco en la población general continúan siendo altas y tienen su reflejo en el ámbito laboral. Así, en nuestro país, las cifras indican que en los últimos 30 días un 41.6% de trabajadores ha consumido tabaco en los espacios permitidos de trabajo y fuera de él (OEDT, 2013). Además de las consecuencias en la salud de los trabajadores/as y sus compañeros/as, el tabaco tiene consecuencias laborales que afectan a los propios/as empleados/as y a los empleadores/as (e.g. absentismo laboral, bajas médicas,  presentismo, descenso de la productividad, etc).

Dado que los empleados/as pasan gran parte de su tiempo diario en el trabajo, el ámbito laboral ofrece un escenario idóneo para la implementación de intervenciones preventivas. Además, estas intervenciones ofrecen la oportunidad de llegar a un segmento de población que de otra manera no recibiría programas de prevención y pueden aprovecharse de la influencia de empleadores/as y otros compañeros/as de trabajo sobre la persona para el reclutamiento y mantenimiento durante la intervención. Sin embargo, a pesar de las ventajas descritas, el ámbito laboral está infrautilizado como setting preventivo (Wolfenden et al., 2018). Así, sólo un 22% de trabajadores públicos refiere haber recibido información en su empresa sobre riesgos o prevención de consumo de sustancias en algún momento de su carrera. Este porcentaje cae a un 1.9%-9.6% en empresas privadas y sólo un 8.6% en los últimos doce meses (OEDT, 2013).

Los enfoques preventivos en ámbito laboral en cuanto a consumo de tabaco incluyen, desde el enfoque de la prevención universal: programas centrados en la promoción de la salud y programas psicoeducativos, incluidas intervenciones a través de las nuevas tecnologías y la regulación de las normativas en el ambiente laboral. Desde el enfoque de la prevención selectiva destaca la detección precoz e intervenciones breves y counselling o asesoramiento psicológico en una o varias sesiones. A ellas se añaden incluso los incentivos monetarios o materiales y las competiciones entre trabajadores para conseguir la abstinencia.

 

La evidencia aportada en esta ficha procede de países como Estados Unidos, Australia, Japón, India, Reino Unido, Suecia, Francia y Holanda. Los centros de trabajo sobre los que se realizan las intervenciones son, en su mayoría, centros públicos, centros clínicos, instituciones académicas, grandes empresas privadas. Se evalúan trabajadores de oficina y también de trabajos físicos.

Dentro de las revisiones Cochrane consultadas, en nuestro país, encontramos algunos trabajos (Rodriguez et al., 2003; Secades-Villa et al., 2014).

Resumen de la eficacia

La literatura aporta gran número de investigaciones y revisiones sobre esta temática. Además la evidencia proporcionada permite sugerir líneas de intervención eficaces. Una revisión sistemática de la base de datos Cochrane (Cahil y Lancaster, 2014) sobre 61 estudios controlados y aleatorizados evalúa distintas intervenciones como: asesoramiento individual o counselling, proporcionar materiales de autoayuda, técnicas de reemplazo de nicotina, apoyo social, dotar de pautas ambientales, proporcionar incentivos e implementación de programas integrales. Sus resultados muestran alta evidencia sobre algunas intervenciones como el counselling individual o grupal. Otras prácticas como los materiales de autoayuda o el apoyo social son menos efectivas. Esta revisión no encuentra evidencias de que los programas integrales dirigidos a múltiples factores de riesgo redujeran la prevalencia del hábito de fumar.

Por su parte, otra revisión sistematica con meta-análisis (Smedslund, Fisher, Boles y Lichtestein, 2004) que incluía 19 trabajos (aleatorizados y no-aleatorizados) y evaluaba entre otras intervenciones como la psicoeducación, materiales de autoayuda, consejo de expertos, políticas de empresa, incentivos y grupos para dejar de fumar, señala entre sus conclusiones que si bien se muestra efectividad inicial, los efectos decaen en las medidas de seguimiento a 12 meses y desaparecen en siguientes medidas. Esta revisión no diferencia de forma clara los efectos por tipo de intervención. Otro reciente estudio aleatorizado controlado, se muestra acorde a estos resultados, y encuentra una baja evidencia de resultados sin mantenimiento de los efectos en las medidas de seguimiento (Wolfenden et al., 2018).

En cuanto al asesoramiento individual o counselling, una revisión Cochrane sobre 49 trabajos que incluyen a cerca de 19.000 sujetos (Lancaster y Stead, 2017), concluye que existe alta evidencia de que puede ayudar a los fumadores a dejar de fumar Así, las probabilidades de abstinencia aumentaban entre un 40%-80% respecto al grupo control. Además, se muestra evidencia de calidad moderada acerca de un beneficio con un mayor número de sesiones en comparación con un asesoramiento más breve. Por su parte, los estudios que comparaban distintos tipos de asesoramiento no mostraban diferencias etnre ellos.

Otra de las prácticas usualmente realizada es la de competiciones entre grupos que rivalizan por obtener un premio o en otra variedad obtenían la posibilidad de conseguir un premio por conseguir la abstinencia. Una revisión sobre 20 estudios que incluye una muestra de 11.000 personas no puede obtener conclusiones válidas (Fanshawe, Hartmann-Boyce, Perera, y Lindson, 2019). A pesar de que 14 estudios eran controlados y aleatorizados, la mayoría no presentaban buenos diseños de comparación y sí posibles sesgos en la composición de los grupos. En general, la conclusión es que los resultados no muestran evidencia de que las competiciones aumenten las tasas de abstinencia. Además, los cinco estudios sobre competiciones entre grupos sugieren que menos de una persona entre 500 dejaría de fumar a causa de la competición. En esta línea concluye también una revisión anterior (Leeks., Hopkins, Soler, Aten y Chattopadhyay, 2010) sobre 14 estudios. Cuando los programas de incentivos y competiciones se implementaban como componente único, eran insuficientes para determinar efectividad. Sin embargo, en combinación con intervenciones adicionales parecen efectivos para aumentar el número de trabajadores que dejan de fumar.

En cuanto a los incentivos monetarios para reducir el consumo (metálico, vales para productos y comestibles, etc), una revisión sobre 21 estudios con una cobertura de 8.400 personas, muestra una modesto efecto de estos incentivos, debido en parte a la baja calidad de las investigaciones recopiladas. Con todo, las personas que recibían incentivos tenían más probabilidad de dejar de fumar que los grupos control. Este efecto se mantenía en medidas repetidas a 6 y 12 meses. Sobre todo cuando los incentivos eran en metálico (Cahill, Hartmann-Boyce y Perera, 2015). Por su parte, otro estudio controlado aleatorizado sobre el uso de incentivos económicos como complemento a un programa psicoeducativo grupal muestra que estos incentivos aumentaban significativamente la abstinencia en las medidas de seguimiento a 12 meses respecto al grupo control que recibía el programa sin incentivo (ven den Brand, Nagelhout, Winkens, Chavannes y van Schayck, 2018).

Ideas clave

Existe gran número de investigaciones y revisiones sobre esta temática que proporciona alta evidencia acerca de los resultados. En general, estas intervenciones muestran eficacia. Con más detalle, las intervenciones con más eficacia son aquellas que incluyen asesoramiento individual o counselling (Cahil y Lancaster, 2014; Lancaster y Stead, 2017). En cuanto a las estrategias que se relacionan con mayor efectividad, el complementar con incentivos económicos otros componentes como programas individuales o grupales parece aumentar la eficacia, pero también el coste-efectividad. Los materiales divulgativos o de autoayuda no parecen ser eficaces. Tampoco aportan una evidencia clara las competiciones entre trabajadores, además de tener un coste-efectividad alto (Fanshawe et al., 2019).

El bajo número de estudios en nuestro país hace necesario una mayor investigación para confirmar estas evidencias y la posible adaptación cultural de las estrategias a utilizar.

Referencias

Cahill, K, Hartmann-Boyce J., y Perera, R. (2015). Incentives for smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015(5). Art. No.: CD004307. DOI: 10.1002/14651858.CD004307.pub5.

Cahill, K., Lancaster, T. (2014). Workplace interventions for smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2014(2). CD003440. DOI: 10.1002/14651858.CD003440.pub4

Lancaster, T., Stead, L.F. (2017). Individual behavioural counselling for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev 2017; 3: CD001292

Leeks, K.D., Hopkins, D.P., Soler, R.E., Aten, A., y Chattopadhyay, S.K. (2010). Worksite-based incentives and competitions to reduce tobacco use: A systematic review. American Journal of Preventive Medicine, 38(2 SUPPL.), S263-S274.

Fanshawe, T.R., Hartmann-Boyce, J., Perera, R., Lindson, N. (2019). Competitions for smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews 2019(2). Art. No.: CD013272. DOI: 10.1002/14651858.CD013272

Rodriguez-Artalejo F, Lafuente Urdinguio P, Guallar-Castillon P, Garteizaurrekoa Dublang P, Sainz Martinez O, Diez Azcarate JI, et al. (2003). One year effectiveness of an individualised smoking cessation intervention at the workplace: a randomised controlled trial. Occupational Environmental Medicine, 60(3), 358–363

Secades-Villa R, García-Rodríguez O, López-Núñez C, Alonso-Pérez F, Fernández-Hermida JR. (2014). Contingency management for smoking cessation among treatmentseeking patients in a community setting. Drug and Alcohol Dependence, 140, 63–68.

Smedslund, G., Fisher, K.J., Boles, S.M., Lichtestein, E. (2004). The effectiveness of workplace smoking cessation programes: a meta-analysis of recent studies. Tobacco control, 13(2)

Van den Brand, F. A., Nagelhout, G. E., Winkens, B., Chavannes, N. H., & van Schayck, O. C. P. (2018). Effect of a workplace-based group training programme combined with financial incentives on smoking cessation: a cluster-randomised controlled trial. The Lancet Public Health. doi:10.1016/s2468-2667(18)30185-3 

Wolfenden, L., Goldman, S., Stacey, F.G., Grady, A., Kingsland, M., Williams, C.M., et al. (2018). Strategies to improve the implementation of workplace-based policies or practices targeting tobacco, alcohol, diet, physical activity and obesity. The Cochrane Database of Systematic Reviews, 2018(1), CD012439.

Leyenda
Evidencia
El nivel de evidencia indica la calidad de las investigaciones que informan sobre la eficacia de la técnica.
La evidencia se representa por el número de líneas con color.
1 línea = No se ha encontrado suficiente evidencia ; 2 líneas = Baja ; 3 líneas= Moderada ; 4 líneas = Alta
Eficacia
La eficacia de la técnica se representa con un código de cuatro colores:
Rojo = Nula
Naranja = Baja
Azul = Media
Verde = Alta