Evidencia

Prevención escolar de múltiples conductas de riesgo


Área: Prevención y reducción de riesgos
Ámbito: Universal
Entorno: Educativo
Nivel de evidencia: Alta evidencia
Nivel de eficacia: MEDIA
Campo de actuación: Alcohol, Tabaco, Inespecífico
Destinatario Adolescencia - Juventud
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Fecha de consulta: 23/05/2024
Descripción de la estrategia

Las estrategias dirigidas a múltiples conductas de riesgo se refieren a las intervenciones preventivas que tienen como objetivo más de una conducta de riesgo para la salud (no solo conductas adictivas) concretamente, el hábito de fumar, el consumo de alcohol, el consumo de drogas ilícitas, el juego, la autolesión, la conducta sexual de riesgo, el comportamiento antisocial, el comportamiento de riesgo al conducir, la inactividad física y la nutrición deficiente. Son intervenciones que se suelen realizar desde la prevención universal, los profesionales que las desarrollan pueden ser variados (enfermeras, maestros/as, los pares…). Las intervenciones escolares son: de enfoque en las creencias normativas, de vinculación a la escuela, de objetivos conductuales y de conocimiento y compromiso para no involucrarse en conductas de riesgo. Y utilizan diversas estrategias, como clases formales, ensayos de conducta, establecimiento de objetivos, acciones generales para el cambio del clima en el centro educativo.

El objetivo de estas intervenciones es reducir la frecuencia de participación en más de una de las conductas de riesgo y reducir la prevalencia e impacto de las consecuencias asociadas a la participación en dichas conductas. Estas intervenciones que buscan prevenir varias conductas de riesgo a la vez se fundamentan en: a) la teoría de Moffitt sobre el comportamiento antisocial adolescente limitado, que propone dos tipos de adolescentes, aquellos que van a tener una conducta antisocial limitada a la etapa adolescente (el grupo más numeroso), y aquellos en los que perdurará la conducta antisocial a lo largo de su vida (grupo minoritario); b)  la teoría de la conducta problema de Jessor, que propone que los conjuntos de conductas surgen de una complicada red de interacciones entre factores predisponentes y de protección, que incluyen las relaciones entre las personas y con el ambiente (Macarthur et al., 2018).

Dentro de este tópico, podemos incluir el marco de las escuelas promotoras de salud (EPS) de la Organización Mundial de la Salud, que, desde un enfoque holístico, promocionan la salud y los logros académicos. El enfoque EPS se define en tres áreas de la vida escolar: 1) el Currículum formal de salud, referido al tratamiento de temas de salud dentro del currículo académico; 2) Ambiente escolar, creación y promoción de un clima escolar saludable; y 3) Compromiso con las familias y la comunidad (Langford et al., 2014) y se basa en la importancia que tienen las experiencias en la niñez y la adolescencia para el bienestar general de la persona a lo largo de su vida; y en que la salud implica, no solo aspectos individuales, sino también familiares, políticos y sociales. En este marco se suelen desarrollar intervenciones que tratan múltiples conductas de riesgo.

En España, dentro de la revisión de Macarthur et al. (2018), se incluye un estudio donde evalúan la prevención de conductas de riesgo de cáncer en la adolescencia mediante el uso de Internet y móvil (Lana Pérez, García Fernández, y López González, 2013)

Resumen de la eficacia

Una revisión en contexto escolar sobre la prevención de varias conductas de riesgo para la salud (Lima-Serrano & Lima-Rodríguez, 2014), relacionadas con la nutrición, la actividad física, el consumo de sustancias o la violencia, encontró un efecto de moderado a alto, a corto y largo plazo, de las intervenciones preventivas realizadas.

Sheeran et al. (2016), en el metaanálisis realizado, encuentra que las intervenciones que actúan para modificar actitudes, normas y autoeficacia, tienen efecto moderado, aunque consistente, para promover el cambio hacia conductas saludables, tanto en intención, como en conducta propiamente dicha.

Langford et al. (2014), en una revisión y metaanálisis Cochrane, revisaron 67 estudios que aplicaban y evaluaban el enfoque EPS de la OMS frente a centros que no aplicaban ninguna intervención, realizaban la práctica estándar o implementaban alguna intervención solamente una de las áreas. Las conductas sobre las que se intervenía incluían: sobrepeso u obesidad, actividad física y sedentarismo, nutrición, uso de alcohol, tabaco, u otras sustancias, salud mental, violencia, acoso, enfermedades infecciosas, prevención de accidentes, logro académico y asistencia escolar. La revisión encuentra efectos pequeños, pero potencialmente importantes en la población, en la mejora de ciertos aspectos de la salud de los participantes. Concretamente, en la reducción del índice de masa corporal, la conducta de fumar y la incidencia de acoso, y en el aumento de actividad física e ingesta de frutas y verduras. La revisión incluye tanto estudios dedicados a una conducta de riesgo como estudios dedicados a múltiples conductas de riesgo.

Macarthur et al. (2018), en una revisión Cochrane, examinaron los efectos de las intervenciones implementadas hasta los 18 años para la prevención primaria o secundaria de las conductas de riesgo múltiple entre los jóvenes, de 70 estudios elegidos de los 424 seleccionados para evaluar el texto completo. Se realizaron metaanálisis mediante el modelo de efectos aleatorizados, y se compararon el tipo de estudio (escolar, familiar o individual) y el enfoque (universal o específico). Se examinó la efectividad, al menos, hasta los 12 meses de seguimiento.

Las intervenciones escolares de tipo universal tuvieron mejores resultados para prevenir la conducta de fumar y la de consumo de alcohol, así como la inactividad física (evidencia moderada, según criterios GRADE), para la conducta de consumo de drogas ilícitas (evidencia de baja calidad) y para la participación en conductas antisociales (evidencia de muy baja calidad).

Ideas clave

En conclusión, la evidencia disponible es más sólida para las intervenciones escolares universales dirigidas a conductas de riesgo múltiple, lo que demuestra que pueden ser efectivas para prevenir la participación en el hábito de fumar, el consumo de alcohol, el consumo de drogas ilícitas y el comportamiento antisocial, y para mejorar la actividad física entre los jóvenes, pero no para prevenir otras conductas de riesgo.

Basándonos, sobre todo, en la revisión de Macarthur et al. (2018) y en la de Lima-Serrano & Lima-Rodríguez (2014), ya que se centran exclusivamente en estudios con intervenciones para múltiples conductas de riesgo, podemos concluir que los resultados de intervención para múltiples conductas de riesgo presentan un efecto medio en sus resultados.

Referencias

Lana Pérez, A., García Fernández, M. J., & López González, M. L. (2013). Evaluación del proceso de un programa realizado a través de Internet y de la telefonía móvil para promover conductas saludables en estudiantes de educación secundaria de España y México. Revista Española de Salud Pública, 87(4), 393-406. https://doi.org/10.4321/S1135-57272013000400009

Langford, R., Bonell, C. P., Jones, H. E., Pouliou, T., Murphy, S. M., Waters, E., … Campbell, R. (2014). The WHO Health Promoting School framework for improving the health and well-being of students and their academic achievement. Cochrane Database of Systematic Reviews, (4). https://doi.org/10.1002/14651858.CD008958.pub2

Lima-Serrano, M., & Lima-Rodríguez, J. S. (2014). Impact of school-based health promotion interventions aimed at different behavioral domains: a systematic review. Gaceta Sanitaria, 28(5), 411-417. https://doi.org/10.1016/J.GACETA.2014.05.003

Macarthur, G., Caldwell, D. M., Redmore, J., Watkins, S. H., Kipping, R., White, J., … Campbell, R. (2018, octubre 5). Individual-, family-, and school-level interventions targeting multiple risk behaviours in young people. Cochrane Database of Systematic Reviews. John Wiley & Sons, Ltd. https://doi.org/10.1002/14651858.CD009927.pub2

Sheeran, P., Maki, A., Montanaro, E., Avishai-Yitshak, A., Bryan, A., Klein, W. M. P., … Rothman, A. J. (2016). The impact of changing attitudes, norms, and self-efficacy on health-related intentions and behavior: A meta-analysis. Health Psychology, 35(11), 1178-1188. https://doi.org/10.1037/hea0000387

Leyenda
Evidencia
El nivel de evidencia indica la calidad de las investigaciones que informan sobre la eficacia de la técnica.
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Eficacia
La eficacia de la técnica se representa con un código de cuatro colores:
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